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Las empresas necesitan recursos financieros para iniciar su actividad y para poner en marcha nuevos proyectos. Para obtenerlos, cuentan con diferentes alternativas:

La función principal de la bolsa es promover el ahorro y que éste sea canalizado hacia la financiación de la economía

Es tarea del responsable financiero de cualquier empresa que quiera acometer nuevos proyectos planificar su financiación analizando tanto el coste como el retorno que se espera obtener.

En términos generales, se debe calcular el WACC (Weighted Average Cost of Capital), que es el resultado de sumar el coste de los recursos propios y ajenos ponderados por sus respectivas proporciones en la financiación final del proyecto; y el ROI (Return On Investment), que es el retorno esperado de la inversión.

Por todo ello, las bolsas de valores cumplen una importante función en el desarrollo financiero de una economía, al permitir la emisión tanto de acciones como de activos de deuda. Entre las muchas funciones de la bolsa, las dos fundamentales son promover el ahorro y que este sea canalizado hacia la financiación de la economía, y proporcionar liquidez a los inversores.

Tradicionalmente, la negociación en los mercados financieros ha sido física en el parqué de las bolsas y negociando a viva voz. Ahora, al hablar de mercados, se debe pensar en el sentido más amplio de la palabra: lugar de encuentro e intercambio entre compradores y vendedores.

En la Bolsa española existió la contratación en corros hasta 2009, aunque desde 1995 era residual. Tras la reforma de la ley del mercado de valores de 1988, se introdujo en la bolsa el sistema de contratación electrónica CATS (Computer Assisted Trading System) como primer paso hacia la digitalización del mercado. A partir de 1995, se cambió a la tecnología SIBE, desarrollada íntegramente por la Bolsa española, en la que comenzaron a cotizar los valores del IBEX 35.

La negociación electrónica convierte a las bolsas en mercados con un alto grado de competencia, casi perfecta, ya que no hay ningún otro mercado que cumpla mejor las condiciones necesarias:existen muchos compradores y vendedores que incorporan la información al precio muy rápidamente; el producto es homogéneo; la información es completa e instantánea; no hay barreras de entrada ni salida para ningún agente; ofrece la movilidad perfecta de capital y valores; y no hay diferencias en los costos de transacción que hagan que haya más preferencia por un valor que por otro.

La bolsa como institución garantiza la seguridad jurídica y económica de las transacciones y suministra la información oficial de precios

De ahí que todos los mecanismos que utilizamos en la Bolsa española vayan encaminados a que todos los participantes tengan la misma capacidad para intervenir en el proceso de formación del precio de los productos que se negocian, entre los que se hallan acciones, derechos de suscripción, valores de renta fija bursátil, warrants y certificados, SICAV (sociedades de inversión de capital variable), fondos de inversión, ETF (Exchange Traded Funds) o fondos cotizado, entidades de capital riesgo, sociedades de inversión libre y SOCIMI.

Dentro del sistema de la Bolsa española, encontramos distintos segmentos que se adaptan a las necesidades de contratación de los diferentes productos que en ellos se negocian: contratación general, Latibex, Fixing, contratación de bloques, operaciones especiales, fondos cotizados (ETF) y warrants, certificados y otros productos.

El más famoso e importante es el segmento de contratación general. En esta modalidad se negocian los valores más líquidos y esta elevada liquidez permite mantener la contratación abierta de forma continuada desde las 9.00 h hasta las 17.30 h. Se trata de un mercado dirigido por órdenes en el que podemos distinguir una subasta de apertura al inicio de la sesión, un periodo de mercado abierto y una subasta de cierre al final de esta. El inicio de la sesión de negociación es un momento especialmente delicado: la incorporación de la información surgida desde el cierre de mercado del día anterior podría provocar fuertes fluctuaciones en los precios, por lo que se establece la subasta de apertura como mecanismo que asegura la correcta formación del precio de una acción.

Durante este periodo se podrán introducir, modificar o cancelar órdenes, pero en ningún caso se ejecutarán negociaciones.

La subasta de apertura, como todas las subastas que se producen en el SIBE, cuenta con un cierre aleatorio máximo de 30 segundos durante los cuales, en cualquier momento, y sin previo aviso, acaba la subasta y se produce la asignación de títulos (cruce de operaciones al último precio de equilibrio fijado en la subasta). Terminada la asignación, los miembros del mercado reciben información de la ejecución (total o parcial) de sus órdenes. Las órdenes no ejecutadas permanecerán en el libro respetando la prioridad precio-tiempo. A continuación, comenzará la fase de contratación continua.

Durante la subasta, el precio de equilibrio se calcula de acuerdo con un algoritmo basado en cuatro reglas que garantizan un precio eficiente (punto de corte entre la oferta y la demanda). En este periodo de subasta, al igual que en el resto de subastas, el libro de órdenes es parcialmente visible y solo se muestra el precio de equilibrio, así como los volúmenes de compra y venta susceptibles de ser negociados. Durante el periodo de contratación continua, las órdenes podrán ser introducidas, modificadas o canceladas, ejecutándose en aquellos casos en los que el precio de compra coincide con el de venta.

Debido a la importancia que tiene el precio de cierre de los productos negociados en los mercados financieros y su influencia en la valoración de fondos y sociedades de inversión, así como otros productos referenciados, en junio del año 2000 se estableció la subasta de cierre como mecanismo que asegura que dicho precio de cierre sea justo y representativo de lo que ha sido la sesión de mercado abierto. Por ello, el precio resultante de la subasta de cierre es, habitualmente, el precio de cierre de la sesión. La subasta de cierre tiene las mismas características que la subasta de apertura con un mismo cierre aleatorio máximo de 30 segundos.