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El sector bancario está viviendo desde hace 10 años una época llena de retos en la que CaixaBank se ha adaptado con éxito a un entorno económico y financiero exigente modificando su estructura jurídica, expandiéndose a otros mercados y liderando la digitalización de la banca. Sabemos que liderar significa asumir la responsabilidad de diseñar el futuro con realismo, pero también con ambición y audacia.

La entidad ha sabido aprovechar de forma notable el entorno cambiante ofreciendo soluciones digitales a sus clientes, sin olvidar que lo digital complementa a las personas. En CaixaBank, la tecnología y las personas seguirán conviviendo en un modelo que combina la proximidad que ofrece nuestra red de oficinas y sus gestores con las mejores herramientas digitales. Con este punto de partida, hemos demostrado ser capaces de entender, adaptarnos y aprovechar las transformaciones tecnológicas, sociales, económicas y financieras de los últimos años.

En 2017 completamos la reestructuración del Grupo CaixaBank con la desconsolidación prudencial de CriteriaCaixa. Este proceso de adaptación de estructuras, iniciado 10 años atrás, ha mejorado la posición de la entidad en el mercado de capitales y, desde el punto de vista del supervisor, ha simplificado el Grupo.

Mirando hacia adelante, el Banco Central Europeo ya está dando los primeros pasos para la eliminación del programa de estímulos monetarios a la economía, reduciendo a la mitad las compras mensuales de deuda soberana. No obstante, no se prevén subidas de tipos de interés hasta bien entrado el 2019. En el ámbito regulatorio, a principios de 2018 entraron en vigor nuevas normas como la MiFID II, la directiva de pagos PSD2 y la normativa contable IFRS9, que añaden presión regulatoria sobre un sector que además espera unos nuevos test de estrés durante este ejercicio. Hasta hoy, CaixaBank ha superado siempre con nota todas las pruebas a las que se ha enfrentado gracias a su capacidad para anticiparse y adaptarse a las exigencias y ha mantenido siempre un comportamiento de acuerdo con lo que el supervisor espera.

Los últimos resultados anuales presentados, los mejores de la historia de la entidad, reflejan nuestra fortaleza financiera, con una posición muy prudente en liquidez, y unos ingresos core excelentes (margen de intereses, comisiones y seguros). El liderazgo en el ámbito digital, con un 33% de penetración, y las cuotas de mercado crecientes en la mayor parte de productos y servicios que definen a CaixaBank como líder en banca minorista –destacando el 26% en nóminas– han contribuido a la mejora de la rentabilidad, que se acerca al objetivo que marca nuestro Plan Estratégico de superar el 9% en 2018. Los mercados acogieron positivamente nuestro desempeño durante el año pasado con una revalorización de la acción del 24% –28% si tenemos en cuenta el retorno total con dividendos–, lo que supone un comportamiento mejor que el de los principales índices de referencia. El foco en la rentabilidad debe ser absolutamente compatible con ser un banco de referencia en reputación y responsabilidad. Es necesario asegurar que las actuaciones de la entidad no solo son correctas, sino que son “las” correctas. En este sentido, el modelo de Banca Socialmente Responsable de CaixaBank tiene como objetivo promover los más exigentes estándares en la gestión ética y responsable del negocio, el control y el cumplimiento normativo, el gobierno corporativo y la política medioambiental. Sin olvidar las acciones sociales y el voluntariado, ámbitos en los que se continuará colaborando estrechamente con la Obra Social de la Fundación Bancaria “la Caixa”. Todos estos temas son ampliamente tratados a lo largo de esta nueva edición de la revista Accionistas de CaixaBank.

Para finalizar, me gustaría recordar que nuestra entidad nació hace ya 114 años con vocación de servicio a la sociedad, en la Barcelona industrial de principios del siglo XX y, hoy, nuestro compromiso social se mantiene igual de firme. Nuestra vocación de servicio sigue siendo la mejor garantía del porvenir de nuestra institución en todos los mercados donde estamos presentes.

CaixaBank siempre ha trabajado por algo más que el beneficio económico. Nuestra vocación de servicio nos aporta una orientación estratégica clara, centrada en establecer una relación a largo plazo de compromiso mutuo con todas aquellas personas que comparten nuestra visión del papel de la banca en la sociedad. Este enfoque, que nos distingue, refuerza nuestras ventajas competitivas y es una fuente de creación de valor a largo plazo para accionistas, clientes, empleados y para la sociedad en general.

Gracias por compartirlo con nosotros.